El Destino InvisibleEcos & TineblasPerfecto




 

Cristian Mallea

33 años
ex-soltero

Siempre supo que quería dibujar, pero primero intentó ser músico, abogado, fotógrafo y camionero. Terminó aterrizando en el taller de Horacio Lalia, para ser su primer alumno y, más tarde, su ayudante. Junto a él publicó en Italia y Alemania. No contento con ello, se dedicó a prestar sus servicios también al gran Lucho Olivera. Ilustró libros esotéricos, escolares y políticos para diversas editoriales latinoamericanas.

Algún tiempo después emprendió su propia publicación de historieta, en medio del boom fanzinero de fines de los '90: Pluma Negra, y le fue muy bien. Con La Productora publicó junto a Carlos Aón, la estupenda Road Comic y ahora se la pasa escribiendo guiones para Mosquito, Jok (guionó dos de las historias de Decadencia), Alejandro Schmeigel y otra vez Aón (pronto sale Road Comic II). También escribió Kleinman y Cardozo con dibujos de Gervasio y Aón para el sitio Mundocomic y para el nuestro porpio. Pero, para que vieran que no iba a dejar de dibujar, ilustró Elundia, una de las historias del segundo Néstor Cómics, Puerto Kapruccia, con guión de Diego Agrimbau.

Pero su vida va más allá de los cuadritos: especie de mesías sindicalista de la escena del cómic indie argentino, mezcla de pai umbanda y camionero neanderthalesco, pasa sus días alternando practicando el espiritismo, haciendo pilas de canciones que nunca va a hacernos oír, o manejando borracho por la General Paz. También se gana la vida dando clases de literatura, clases de historieta (junto a su socio-cuñado Mosquito) ilustrando libros y haciendo tatuajes en la playa.

Su carisma político le hizo ganar hijos de 160 kilos, el respeto de muchos y una frase ejemplar: "Ustedes están todos de la mente". Cuando se siente mal se va a Las Toninas con una pitón constrictora al cuello o realiza retiros espirituales en las favelas de Sao Salvador do Bahía en Brasil.

Su especialidad: oficial misticista.